Los orígenes de la cena de navidad

Cada año, las personas se reúnen con motivo de las tradiciones navideñas, ya sea en familia o entre amigos; la noche más especial es la del 24 de diciembre, mejor conocida como Nochebuena; pero, ¿conocemos el origen de esta tradición?

Algunos investigadores consideran que la cena de navidad tiene orígenes paganos dentro de las culturas antiguas, como los persas o los babilonios. Estos, por ejemplo, sacrificaban a dos chivos, uno para limpiar los pecados cometidos por el pueblo, durante todo un año, y el segundo, conocido como “el chivo expiatorio”, el cual su sacrificio consistía no en quitarle la vida sino en liberarlo en el desierto. Lo mismo ocurría con romanos, griegos y fenicios, quienes tenían algunos otros rituales de renovación; un ejemplo de ello son las fiestas saturnanias dedicadas a Saturno, donde, al igual que ahora, se intercambiaban regalos y el festejo duraba 12 días, los cuales representaban a cada mes en los que se pretendía augurar cómo sería el tiempo para el próximo año con relación al viento, el sol, la lluvia y la nieve.

Árbol de navidad

Dentro del mundo católico-cristiano, fue en el año 354 cuando el Papa Liberio decretó que la Navidad se celebraría el 25 de diciembre, con motivo del nacimiento del niño Jesús.  A partir de ello, la cena de Nochebuena se realiza el día 24 de diciembre por la noche, recibiendo así la Navidad.

Durante la Alta Edad Media (s.IX-s.XI), en Europa, cuando llegaba el final del otoño, los campesinos recogían la cosecha y resguardaban su ganado para sobrevivir las nevadas; estos preferían comer o sacrificar su ganado, antes de perderlo por el escaso heno para alimentarlo, una parte de la carne era salada o ahumada para conservarla y la otra se destinaba para realizar festividades, dedicadas a los dioses Thor, Odín, Njord y Frey, en las que invitaban a grandes cantidades de amigos y familiares.

Actualmente, este festejo consiste en una cena especial, distinta a la de los demás días, que simboliza la abundancia que el niño Jesús trae con su llegada; en ocasiones la cena es precedida por oraciones y la tradición de arrullar y acostar al niño Dios en el pesebre del nacimiento, casi siempre al pie del árbol de Navidad.

Durante la cena se acostumbra comer pavo, romeritos, ensaladas de frutas, vino y diversos platillos que la familia suela agregar. La tradición se acompaña con villancicos durante toda la noche, fuegos artificiales y pláticas en medio del ambiente y calor familiar.

Cacahuates y nueces de navidadPor cierto, ¿alguna vez has notado que los frutos secos, como nueces y almendras, son muy frecuentes en esas fechas? Esto es porque, sin conocerlo, seguimos haciendo honor a las tradiciones de los romanos, quienes consideraban a la nuez, principalmente, como símbolo de la prosperidad, la abundancia y la unión conyugal.

Así que, ahora que ya conoces un poco más acerca del origen de la cena de Nochebuena, qué mejor que aprender acerca de los diversos platillos que puedes preparar para un gran momento en compañía de tu familia. Conoce más acerca de nuestro curso de Cocina Navideña.

Fuentes: Catholic.net; La Prensa; Una Historia de larga duración (Dialnet).

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